Tensiómetros

Los tensiómetros son aparatos que se emplean para la medir la tensión, y en el ámbito de la medicina, sirven para controlar la tensión arterial.

A través del control de la presión arterial con un tensiómetro, una persona puede saber si sufre hipotensión (presión baja) o hipertensión (presión alta).

Estos trastornos pueden requerir de medicación o de cambios en la dieta para que el sujeto regularice su presión y no sufra diversos problemas de salud.

Dado que cualquier persona puede adquirir un tensiómetro para uso doméstico, es importante tener en cuenta ciertos puntos fundamentales para evitar una mala compra, para que la calidad y las características del tensiómetro sean las más adecuadas.

El proceso de medición.

Sentados y relajados (10 minutos, y a la misma hora del día), colocamos el manguito en el antebrazo izquierdo apoyándolo sobre una mesa, pulsamos el botón de inicio y en menos de un minuto aparecerán en la pantalla los valores de presión arterial.

Tipos

Si bien existen varios tipos de tensiómetros, el más recomendable sería uno digital y automático ya que facilita de forma considerable su uso y manipulación.

Dentro de esta clasificación entran los tensiómetros de brazo, los de muñeca y los de dedo, siendo los primeros los que ofrecen la mayor precisión.

Como existen diferentes grosores de brazo, para los brazaletes existen diferentes tallas, razón por la cual debemos escoger la adecuada a las dimensiones de nuestro brazo para evitar errores en las lecturas. Las medidas se expresan en centímetros y cubren un cierto rango (como ser “de 32 a 45 cm”).

Cual compramos

Además del tipo y la talla del tensiómetro, es fundamental que esté avalado por un protocolo clínico estandarizado. Para comprobar que el producto haya sido validado debemos buscar el sello pertinente en su caja, o bien realizar una consulta en el sitio web de la British Hypertension Society.