Sillas para inodoro para discapacitados

Permiten llevar a cabo las tareas de higiene de forma más cómoda y segura tanto para el usuario como para el cuidador.

Las sillas con inodoro se consolidan como una buena solución para aquellos usuarios que tienen problemas de movimiento, o de incontinencia. Están pensadas para que no tengan que acudir al baño de forma regular, por ejemplo, por la noche, además de darle una mayor autonomía en el momento en el que usen el WC.

 

Sillas con inodoro. ¿Qué son y para qué sirven?

Las sillas con inodoro están pensadas para personas mayores, con problemas de movilidad o de incontinencia. Los modelos, de sillas con inodoro, que hay en el mercado son discretas y se pueden tener en la habitación sin que nadie sepa exactamente el uso que tienen.

Podemos comprar, una silla con inodoro plegable, con los brazos abatibles para lograr una buena transferencia desde la cama o desde cualquier asiento con toda una serie de prestaciones.

¿En qué nos puede ayudar?

Una silla de ruedas con inodoro es una ayuda de baño muy demandada, son  discretas y además mejoran la independencia. Además, los diferentes modelos de sillas con inodoro proporcionarán seguridad haciendo que siempre estén a mano, no haciendo falta que tengan que ir al cuarto de baño si se piensa que no va a dar tiempo a ello.

¿Qué tipos hay?

Aunque es cierto que hay muchos modelos de sillas de inodoro, estas se pueden clasificar en estas categorías:

Sillas de ruedas para baño con inodoro

Son sillas muy cómodas que se pueden transportar de un lugar a otro. Además, han sido concebidas para pasar completamente desapercibidas debido a su diseño. Están pensadas, aún así, para personas que sufren de incontinencia, pero que al mismo tiempo se pueden asear por si mismas. Además, son sencillas de limpiar.

Sillas con patas e inodoro

Son sillas que carecen de ruedas.

Dentro de esta categoría nos encontramos, a su vez, con dos subcategorías:

Sillas estándar

No están diseñadas para usarse dentro de la ducha o de la bañera.

Sillas para ducha

Están diseñadas para poder usarse tanto fuera del aseo, cómo dentro.

¿Qué debemos de tener en cuenta a la hora de comprar?

Adaptación

Antes de elegir una silla de inodoro, lo primero que habrá que hacer es evaluar la forma en la que se asea el paciente. Si la persona que va a usar la silla se puede asear sin estar sentado (porque, por ejemplo, solo padece de incontinencia), es posible que con una silla con patas e inodoro pueda ser suficiente.

Estas sillas volverán a estar en las mejores condiciones con tan solo pasarles un trapo y un producto limpia baños.

Ahora bien, si hay dificultades para andar, entonces habría que comprar una silla de ruedas con inodoro. Algunos modelos, incluso, están diseñados para poder usarse en el plato de la ducha, como los elevadores de wc.

Material

De la misma manera que un producto ayuda a la movilidad, deberíamos apostar por sillas baratas, pero que al mismo tiempo que se hayan diseñado con la máxima calidad. Así aguantarán mejor el paso del tiempo.

Opinión profesional

Si no tenemos muy claro qué tipo de silla inodoro comprar, puedes consultar con la opinión de un profesional especializado, para que nos recomiende lo que mejor nos convenga.

Con estas claves, elegir una buena silla de inodoro será más fácil de lo que parece.

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