Fotoprotectores y fotoprotección son elementos esenciales en la protección de la piel. Los encontramos en farmacia vehiculizados de distintas foras, en forma de gel, crema, spray, de aplicación tópica cuyo fin exclusivo o principal es proteger a nuestra piel la de la radiación UV absorbiéndola, dispersándola o reflejándola.

Los fotoprotectores no nos aportan una protección absoluta. Los fotoprotectores junto con la ropa, sombreros, sombrillas y gafas bloquean la radiación solare nociva, pero no son suficientes por separado para cubrirnos de quemaduras y lesiones causadas por el sol.

Qué factor de protección debo escoger?

Los dos índices que permiten saber el grado de protección que nos aporta un fotoprotector son el

  • FPT (factor de protección solar), que protege frente a los rayos UVB o en inglés SPF (sun protecting factor),
  • y el PPD (índice que mide la capacidad de producir pigmentación en la piel duradera (PPD), y el PPI (índice que mide la capacidad de producir pigmentación en la piel inmediata). Este último nos indica el nivel de protección frente a los rayos UVA.

El FPT define el número de veces que los fotoprotectores aumentan la resistencia de nuestra piel frente al enrojecimiento previo a la quemadura. En otras palabras, un FPS10 hace que una persona que sin protección presente enrojecimiento en 20 minutos, enrojezca en 200 minutos. Pero hay que tener presente otros factores que alteran estos datos, como una mala aplicación en cuanto a distribución y cantidad, el agua, la sudoración, el secado con toalla, no replicar el fotoprotector en el tiempo recomendado (120 minutos) harán que el grado de foprotección sea menor. Se considera un fotoprotector UVB bajo, por debajo de 10, medio entre 10 y 30, alto entre 30 y 50, y muy alto más de 50 (también llamado 50+).

El PPD o PPI, que mide la cantidad de rayos UVA necesarios para producir la primera reacción de pigmentación en la piel (siempre basándose en un mínimo de dos horas después de la exposición al Sol). Se considera un factor UVA bajo 2, medio 4, alto 8, y muy alto 14.

Los filtros solares deben aplicarse entre 30 minutos antes de exponerse al sol y reaplicarse pasadas 2 horas.

El fototipo es la capacidad de cada persona para asimilar la radiación solar. Se clasifica en 6 grados.

  • Fototipo I: pieles muy pálidas, que casi siempre se queman y apenas se broncean. Generalmente son pelirrojos.
  • Fototipo II: piel blanca, sensible y delicada, en general rubios. Al igual que las de fototipo I, difícilmente se broncean, y se queman con facilidad.
  • Fototipo III: es el más común. Corresponde a personas con cabellos castaños y pieles intermedias, que enrojecen primero y se broncean después de su exposición al sol.
  • Fototipo IV: pieles oscuras que se broncean con rapidez al exponerse al sol directo. Acostumbra a tener el cabello negro.
  • Fototipo V: son pieles más morenas que las del fototipo IV.
  • Fototipo VI: personas de raza negra.