La hidratación de la cara es primordial ya que es la parte del cuerpo que más sufre los factores climatológicos y ambientales que pueden afectar a la barrera natural de la piel provocando deshidratación y  la aparición de las primeras arrugas.

Para una correcta hidratación facial es necesario utilizar de forma habitual una crema hidratante, la piel se mantendrá hidratada evitando la aparición de arrugas, el envejecimiento prematuro y la aparición de otros signos de la edad.

Las cremas hidratantes proporcionan la hidratación necesaria a la piel, dependiendo de la edad, para mantenerla elástica. En los adolescente es suficiente aplicar una crema hidratante que aporte agua, pero en los adultos estas necesidades varían y la crema hidratante debe aportándole otros componentes.

Existen una gran variedad de productos destinados al cuidado de la piel, como mascarillas, aceites, serums o lociones que mantienen la hidratación del rostro, combatiendo la sequedad de la piel previniendo los signos del envejecimiento.

Los serums son un complemento a la hidratación que penetran a las zonas más profundas de la piel concentrando mayor cantidad de activos, se aplican una o dos veces al día, principalmente por la noche.

La hidratantes se aplican por la mañana para que la piel este protegida y pueda hacer frente a cualquier factor externo. Retienen la humedad, protegen la piel de factores externos manteniendo la piel suave y nutrida.

Actualmente, muchas cremas hidratantes incluyen factor solar que protege de los daños del sol y previenen la aparición de manchas solares y arrugas prematuras. Es importante destacar que hay que aplicar crema hidratante cada vez que se lleve a cabo una limpieza facial.