El cuidado facial engloba todo tipo de productos tanto para la belleza como para el tratamiento de afecciones como el acné, las manchas solares (cloasmas, léntigos, melasmas), las arrugas o la cuperosis.

La clave para mantener una piel facial hidratada y nutrida consiste en beber unos 2 litros de agua al día, ya que entre el 15% y el 20% del agua de nuestro organismo se encuentra en la piel, porcentaje que con la edad va disminuyendo, ya que perdemos la capacidad para retenerla. Por ello, es fundamental hidratarte desde dentro, si quieres mantener una piel más flexible, firme y elástica.

Para mantener nutrida nuestra piel, es esencial llevar una dieta equilibrada y variada en proteínas, vitaminas y ácidos grasos, por eso hay que tener una alimentación equilibrada y saludable, rica en nutrientes que resultan imprescindibles para el organismo y el cuidado celular, practicar ejercicio regularmente y descansar lo suficiente, ya que cualquier carencia que exista en el interior también se manifestará en el exterior.

El tabaco y el alcohol son unos de los mayores enemigos de la piel. La nicotina provoca vasoconstrición de los vasos sanguíneos, disminuyendo el flujo de sangre y provocando la acumulación de sustancias tóxicas. Asimismo, altera diferentes proteínas, que contribuyen al correcto mantenimiento de la barrera cutánea, y acelera el estrés oxidativo de las células.

El consumo de alcohol reduce los niveles de oxígeno de nuestra sangre y la producción de colágeno, además de los niveles de vitamina A. Por ello, al igual que el tabaco, contribuye al envejecimiento prematuro de la piel.

Hay que tener una buena higiene nocturna y dormir bien, el sueño juega un papel primordial en el sistema inmunitario, que podría afectar a la producción de colágeno. La falta de sueño provoca una rotura de la función barrera de nuestra piel y las mucosas. De ahí, la importancia de dormir al menos 8 horas.

Otros factores como la contaminación ambiental, el estrés o los cambios hormonales también pueden traer consigo problemas a los que se puede hacer frente a través de tratamientos para mantener la piel en perfecto estado.

Además de esto, hay otros hábitos que han de ser complementarios y que pueden ayudar de forma determinante a lucir un rostro bonito. Para ayudar a mantener la hidratación, juventud y protección de la piel en la cara se han creado soluciones con características especiales que han sido formuladas por tratar de forma efectiva cada necesidad.