Corsé ortopédico

Un corsé ortopédico es un tipo de aparato muy popular a día de hoy. A diferencia de los corsés tradicionales, estos están pensados para corregir ciertas lesiones de espalda, asemejándose bastante a los primeros que se inventaron.

 

¿Qué son y para qué sirven?

El corsé ortopédico se emplea para inmovilizar la zona de la espina dorsal de la parte torácica. En otras palabras: la parte de la espina dorsal, a nivel del pecho, estará fija y siempre en una buena posición.

La gran ventaja de esto es que la espina dorsal no se podrá mover hacia adelante ni se podrá doblar hacia atrás, tampoco tendrá capacidad de giro.

Dependiendo del modelo de corsé que se compra, podría abarcar toda la zona del torso (desde el pecho a la cintura), o bien tan sólo una parte determinada del mismo.

Un paciente con problemas de movilidad (tanto producidos por el paso del tiempo, cómo por haber experimentado alguna intervención), puede llegar a desarrollar pequeñas úlceras/escaras por estar demasiado tiempo tumbados en la misma posición.

Usando un corsé ortopédico se incrementará al periodo de recuperación, logrando que el paciente se levante de inmediato de la cama, y que se empiece a mover antes de lo que espera.

¿En qué nos puede ayudar?

El corsé está preparado para adaptarse a la zona de la espalda, en las caderas y en el pecho en general. Muchas veces realiza el mismo papel que el de una férula de yeso situada en una pierna o en un brazo.

Un corsé ortopédico está compuesto de 2 partes plásticas, una situada en la parte trasera y la otra en la parte frontal, que están dispuestas danto forma al pecho. Estas dos partes, a su vez, tienen un forro de espuma (que hará su colocación más cómoda), además de disponer de correas que se mantendrán cerradas.

Para favorecer la transpiración, estas dos partes disponen de un sistema de ventilación a través de pequeños agujeros.

¿Qué tipos hay?

Principalmente se pueden dividir los corsés en dos grandes grupos: corsés plásticos y elásticos.

Corsé ortopédico plástico (rígido)

Un corsé rígido es una especie de valva que tiene capacidad para cubrir el dorso y la frente de la parte superior del cuerpo; por lo general, se sitúa desde la zona inferior de las axilas, hasta la pelvis. Para sujetarse, se emplea un determinado número de cintas de velcro.

Corsé elásticos (dinámicos)

Emplean cintras elásticas, velcro, así como pequeñas piezas metálicas o de plástico pensada para lograr la mejor adaptación a cada tipo de cuerpo, según la forma. Así se mantendrá en la mejor posición mientras se hacen los movimientos.

También podemos encontrar corsés simétricos (que dan apariencia de que están derechos), y corsés asimétricos (que pueden adoptar una posición curva para conseguir una mejor adaptación a escoliosis.

¿Qué debemos de tener en cuenta a la hora de comprar?

El tipo de corsé ortopédico que piensas en comprar dependerá de varios factores:

-Flexibilidad de la curva del paciente.

-La zona de la columna en la que se sitúa la escoliosis.

-La posición/rotación de las vértebras de cada usuario.

-El número de curvas.

-Las condiciones médicas particulares de cada usuario.

Será el técnico ortopédico o el doctor quien analizará tu situación, tendrá en cuenta tu estilo de vida y las actividades que realizas antes de recomendarte un modelo de corsé ortopédico.

Importante: El corsé tan solo va a trabajar correctamente en el caso de que le des el uso correspondiente. Es por ello, por lo que es de vital importancia que tú también participes en el proceso de selección del modelo que más te convenga.

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